El Banquete

Por definición el Barroco se relaciona con la mayor exaltación posible a los sentidos. A la manera mexicana, sobrepasa cualquier límite imaginado y subyace naturalmente ese realismo mágico tan propio de nuestra manera de ser. Cualquier material es mero pretexto para sacar eso que a ojos ajenos fascina o sobresalta. Qué más si es de azúcar y bajo la desafiante figura conceptual de una dulce muerte.

Un banquete visual ofrecido a vivos y muertos, emerge de la selecta mezcla de piezas utilitarias de la colección de nuestros anfitriones, Isidro Fabela y Josefina Eisenmman, con el talento de José Ignacio González Quinzaños, artífice de proezas en filigrana deazúcar moldeada y cocida cuyos singulares personajes evocativos de otra época, lo sitúan como uno de los principales talentos en pastillaje y alfeñique del país.

No estamos frente a una ofrenda tradicional, somos invitados a un banquete en una mesa bien dispuesta donde la vida es sueño. Quizá los linderos de la Casa del Riscose encuentren cercanos a las inmediaciones de la Comala de Juan Rulfo donde los muertos se entrelazan con los vivos, aquí en un festín de deleites barrocos. La explosión de color y riqueza de técnicas artísticas vinculadas a la vida terrena, contrasta con el blanco fulgurante de ese mundo paralelo donde no hay puertas, pero que en fechas puntuales de noviembre, permite a nuestros amores, incluyendo a lospeludos de compañía, estrechar la distancia y concertar, ya que, el convivir quedó atrás. En la mesa los altos sitiales esperan al matrimonio Fabela, hay dos sillas para sus hijos y dos reservadas a ustedes. Estamos seguros que hoy al disponerse, se verán reflejados en ese espejo, a la manera del pintor barroco español DiegoVelázquez, sin saber, como todos, cuántas veces más...

La propuesta conceptual fue desarrollada por Hanzel Ortegón cuya experiencia en el periodo virreinal mexicano y museístico posibilitó la selección de obra y el montajejunto al equipo del Museo Casa del Risco. Cuidó la presencia de los elementosesenciales de la tradición: agua, luz, sal y propuso para esta ocasión junto con José Ignacio González deconstruir la presencia esencial del dulzor de toda ofrenda tradicional mediante la imaginería en azúcar.

Siguiente proyecto